
1. Neutraliza
Té verde y caqui. No tapan el olor con perfume. Cambian el compuesto que huele. Por eso no te queda un olor encima de otro.
Hecho para hombres 40+
No es falta de baño. Es un aceite que la piel suelta con los años. Se queda pegado y se pone rancio. Tu jabón no lo quita. Este sí.
Probar sin riesgoGarantía 30 días. Te quedas la barra.
Y ni siquiera sudaste. Estuviste sentado en la oficina o en el coche.
Lo peor es cómo te enteras. Tu esposa te lo dice a medias. O hueles la camisa en la noche.
Tú no lo hueles. Tu nariz se acostumbra a lo que huele todo el día y deja de registrarlo. Le pasa a todos y tiene nombre: punto ciego olfativo. De ahí le pusimos el nombre a la barra.
Lo que huelen los demás no es mugre. Con los años la piel suelta una grasa distinta. Esa grasa se oxida y huele cerosa, medio rancia. Como el aceite que se quedó fuera del frasco.
No estás sucio. Tu piel cambió y tu jabón no.


Si ya probaste de todo y sigues igual, no es que no le eches ganas. Nada de eso va por el aceite.
Por eso te tallas más fuerte y sigue igual. Nada le está pegando al aceite.
El olor viene de tres lados: sudor, bacterias y ese aceite. Todo lo que probaste iba a uno solo. Por eso volvía.

Té verde y caqui. No tapan el olor con perfume. Cambian el compuesto que huele. Por eso no te queda un olor encima de otro.

Óxido de zinc. Es el único de los tres con un estudio hecho en personas. Bajó la bacteria que produce el olor. Y las personas notaron menos olor en su propio cuerpo.

Carbón de bambú. Levanta el aceite pegado y se va por la coladera. No se queda ahí esperando la tarde.

Tres frentes. Una barra. Un baño.
Y como es barra, llega a la espalda, al pecho y al cuello. No nomás a las axilas.
Sin gel ni pasos extra. Te tallas igual, te enjuagas igual, nomás con otra barra.
Son 120 gramos y te dura un mes. Huele a cedro negro y ámbar. Nada dulce, nada floral. Huele a jabón de hombre.
Y la prueba es fácil. No te fíes de tu nariz, que para esto no sirve. Pregúntale a tu esposa a los 15 días. Ella te dice la verdad antes que nadie.

Hombres del primer lote que se bañan diario y aun así traían el problema. Sus palabras, tal cual nos las mandaron.

"Mi esposa me había dicho una vez que olía 'como guardado' y la verdad me pegó en el orgullo porque soy bastante cuidadoso con mi higiene. Este jabón ha sido de las pocas cosas donde sí he visto diferencia."

"Un compañero del trabajo me preguntó hace unos días si había cambiado de loción. Me dio risa porque justo no estaba usando nada. Lo único nuevo era el jabón."

"No sabía si yo tenía ese famoso olor porque uno mismo se acostumbra. Después de usarlo unos días le pregunté directamente a mi esposa y me dijo que sí había cambiado bastante. Ahí fue cuando me convenció."

"La primera vez no noté gran cosa. Como al cuarto o quinto día sí me di cuenta que al quitarme la camisa en la noche ya no tenía ese olor que antes se quedaba en el cuello."

"Mi esposa me dijo que tenía un olor 'raro' a pesar de ducharme dos veces al día con jabón. Gracias a Punto Ciego ese olor desapareció."
Úsala 30 días. Báñate igual que siempre. A los 15 días pregúntale a tu esposa.
Si ella no nota la diferencia, escríbenos. Te devolvemos cada peso y te quedas la barra. Sin letra chica, sin cuestionario, sin que te hagan sentir mal.
El riesgo lo ponemos nosotros. Tú nomás arriesgas un mes bañándote con otro jabón.
Empezar sin riesgoEl olor de los 40 no está en la mugre. Vive en la grasa de la piel, y el jabón normal ni la toca. Punto Ciego trae tres activos que sí la tocan. Uno neutraliza el compuesto que huele. Otro baja la bacteria que lo produce. Otro lo atrapa para que se vaya con el agua.
Varía. Hay quien lo nota al cuarto o quinto día, al quitarse la camisa en la noche. Acuérdate: tú eres el peor juez de tu propio olor. Por eso te decimos que le preguntes a tu esposa a los 15 días. Y tienes 30 para decidir.
No prometemos milagros ni te inventamos un doctor que no existe. La base de esta barra lleva años vendiéndose en Estados Unidos y Japón. Nosotros la trajimos a México y le sumamos los tres frentes. Lo que sostenemos: 30 días y una barra que te quedas si no te encanta.
Cedro negro y ámbar. Nada dulce, nada floral, nada que se pelee con tu loción. Te tallas y te enjuagas como con cualquier jabón. Desde el primer baño la piel se siente fresca.
Pagas con tarjeta o en efectivo en OXXO, antes de que salga tu envío. Enviamos a todo México y te llega en 3 a 6 días hábiles.
El olor no se va porque te talles más fuerte. Se va cuando algo por fin lo toca.
Un mes. Otra barra. La misma regadera de siempre. Y la única opinión que cuenta te la va a dar tu esposa, no tu nariz.
La promesa sigue igual: 30 días, te quedas la barra, te devolvemos cada peso.
Quiero la mía, 30 días de garantía